Trasfondo político

El proyecto se diseñó para cumplir los objetivos de la política de la Unión Europea en materia de gobernanza oceánica y la estrategia de la Unión en materia de política exterior y seguridad. Coincide con los objetivos del Pacto Verde Europeo de abordar el cambio climático y la degradación medioambiental, y con la ambición de la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad para 2030 de apoyar las áreas protegidas, restaurar ecosistemas degradados y liderar los esfuerzos para abordar la crisis mundial de la biodiversidad.

En la Comunicación conjunta sobre la gobernanza internacional de los océanos de 2016, la UE estableció 50 acciones para conseguir océanos seguros, limpios y gestionados de forma sostenible. Se comprometió a colaborar con organizaciones internacionales y regionales y con terceros países para llevar adelante el programa. También se señaló la necesidad de reducir la presión sobre los océanos y mares, y crear las condiciones para una economía azul sostenible, y de acordar medidas conjuntas para proteger y restaurar los ecosistemas marinos y costeros e iniciar asociaciones internacionales entre el sector público y el privado. Esto incluye la designación y gestión de áreas marinas protegidas de los impactos negativos de actividades humanas. A través de proyectos de hermanamiento, fondos de investigación e intercambio de mejores prácticas, la UE pretende promover la expansión de las reservas marinas en todo el mundo. En 2019, se publicó un Informe de progreso sobre la Comunicación conjunta (acompañado del Documento de trabajo conjunto del personal). A principios de 2021, la Comisión Europea publicó los resultados de una consulta de 2020 sobre la agenda de la Gobernanza Oceánica. Más información >>

La Estrategia global para la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea reconoce el objetivo de fomentar la paz y la seguridad humana mediante un enfoque integrado. Las prioridades incluyen la prevención de conflictos y el monitoreo de causas fundamentales, como el estrés de recursos y el cambio climático, que pueden multiplicar las amenazas y provocar escasez de agua y alimentos, pandemias y desplazamientos. Consciente de que la degradación del medio ambiente y la escasez y el estrés de los recursos no conocen fronteras, la UE apoya las relaciones cooperativas y recíprocas entre las regiones y con la UE para el beneficio y aprendizaje mutuos. Más información >>

El Pacto Verde Europeo se propuso a finales de 2019 como una estrategia para hacer de Europa una economía moderna, competitiva y eficiente. Su objetivo es convertir los desafíos climáticos y ambientales en oportunidades y hacer la transición justa e inclusiva para todos. La Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030 es una de las varias iniciativas políticas nuevas lanzadas en el marco del Pacto Verde, diseñadas para poner a Europa en el camino hacia la recuperación ecológica, desbloquear nuevos fondos para la biodiversidad y hacer de la UE un líder mundial en la solución de la crisis internacional de la biodiversidad.

El proyecto contribuirá a cumplir varios de los compromisos mundiales de la UE, entre ellos:

  • La Agenda de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible 2030, y en particular el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 14 (y 14.2).
  • El Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, que expresa la importancia de “garantizar la integridad de […] los océanos”.
  • El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), que destaca la importancia de los océanos y los ecosistemas costeros y la necesidad de cuidarlos y gestionarlos mejor, subrayando los peligros de los efectos negativos de las múltiples presiones, como la sobreexplotación, el cambio climático, la acidificación, la contaminación, y la pérdida y degradación de hábitats.

Proyecto de AMP transatlánticas (2016-2019)  

Este proyecto se basa en la colaboración y los resultados obtenidos durante un proyecto piloto en la cuenca atlántica llevado a cabo en 2016-2019 («Cooperación con las dimensiones transatlánticas norte y sur – AMP» y su período de extensión). Desarrolló el estudio de alcance del Atlántico y tres proyectos de hermanamiento: Cooperación y estrategia común entre las redes de gestores de AMP en la región atlántica; AMP y resiliencia costera, sometidas a cambios rápidos; protección de los mamíferos marinos, una forma de intensificar la cooperación transatlántica entre AMP. Una lección clave que surgió del proyecto piloto transatlántico fue el importante papel que un gestor de AMP puede desempeñar como mediador entre otras partes interesadas para promover una gestión territorial más resiliente.

Fotos: (arriba) Parlamento Europeo. Créditos: Guillaume Périgois. (derecha) Bandera de la Unión Europea. Créditos: Christian Wiediger.

Fotos: (arriba) Parlamento Europeo. Créditos: Guillaume Périgois. (derecha) Bandera de la Unión Europea. Créditos: Christian Wiediger.